Evitar confrontaciones dañinas y buscar soluciones de fondo

2/25/20261 min read

En un contexto en el que los recursos son escasos las discusiones por necesidades suelen proliferar y escalar. Sin embargo, hay algunas en las que tomar distancia y mirarlas de manera más amplia podría ayudar a encontrar caminos de salida evitando la confrontación destinada a generar sólo perjuicios.

En el marco del debate general sobre los roles del Estado y, por ende, los impuestos y tasas que cobra en sus tres niveles, hay un capítulo vinculado al sector ganadero que sigue generando dificultades y es el del cobro por parte de algunos municipios de la guía para el traslado de hacienda. Desde hace tiempo ya que esto se realiza de manera online y que por lo tanto las prestaciones a cambio que impone cualquier tasa quedaron desdibujadas. Pero al mismo tiempo, esas comunas advierten la necesidad de contar con los recursos, dentro del contexto general de escasez. Como agravante, muchos municipios decidieron incrementar significativamente esa tasa, sumando más presión a los productores.

Ahora bien, con el avance tecnológico, muchos municipios comenzaron a desactivar esa tasa y a derogarla, admitiendo que ya no cuentan con legitimidad para sostener el cobro. Quienes mantienen su vigencia, en cambio, advierten que están amparados por una ley provincial de Marcas y Señales. Y ahí entonces está hoy la piedra angular: una normativa que quedó atrasada respecto a la evolución tecnológica y que permite una controversia creciente entre productores e intendentes o jefes comunales en un contexto general de recursos escasos.

Es, en definitiva, una tensión generada entre quienes comparten una localidad en el interior del interior y que permiten, en sus distintos roles, el crecimiento y desarrollo de esas comunidades.

Por eso es imperioso que las autoridades provinciales y los legisladores trabajen en este punto para evitar tensiones alimentadas por una bruma legislativa, y así lograr claridad sobre derechos y obligaciones que hoy aparecen difusos. Siempre recordando que las reglas claras y las certezas son condiciones necesarias para potenciar la producción y el desarrollo, porque combatir las ambigüedades legales es una forma más de alentar el crecimiento.